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Información de salud

Si su hijo tiene una hemorragia intracraneal

Su hijo tiene una hemorragia intracraneal. Es el sangrado que puede producirse en cualquier parte del encéfalo o entre este y el cráneo. La hemorragia intracraneal puede dañar el tejido del encéfalo. También puede producir la hinchazón o compresión de este órgano. Si el sangrado es abundante, será necesario un tratamiento para limitar el daño cerebral o salvar la vida de su hijo. Además, este puede reducir el riesgo de que su hijo tenga problemas neurológicos (cerebrales) a largo plazo.

Las posibles causas de una hemorragia intracraneal incluyen malformación arteriovenosa o aneurisma.

¿Cuáles son las causas de la hemorragia intracraneal?

Pueden incluir las siguientes:

  • Traumatismos, tales como las lesiones en la cabeza.

  • Anomalías en los vasos sanguíneos del cerebro, por ejemplo:

    • Una formación anormal de los vasos sanguíneos (malformación arteriovenosa).

    • Una protuberancia abombada que se forma en la pared de un vaso sanguíneo (aneurisma).

    • Vasos sanguíneos debilitados, que se presentan debido a algunos tumores cerebrales.

  • Anemia de células falciformes.

  • Enfermedades que hacen que su hijo sea más propenso a sufrir hemorragias, como la hemofilia.

  • Trastornos en los vasos sanguíneos del cerebro, como la enfermedad de Moyamoya.

  • Presión arterial alta.

En 1 de cada 5 niños, la causa se desconoce.

¿Cuáles son los síntomas de una hemorragia intracraneal?

Pueden incluir lo siguiente:

  • Dolor de cabeza intenso y repentino

  • Mareos o desmayos

  • Dificultades de la vista, el habla o los movimientos

  • Confusión, irritabilidad extrema o cambio súbito de la personalidad, o entrar en estado de coma

  • Fiebre

  • Rigidez en el cuello

  • Ataques epilépticos o convulsiones

  • Náuseas y vómitos

¿Cómo se diagnostica una hemorragia intracraneal?

La hemorragia intracraneal es una emergencia. En caso de que se sospeche que hay hemorragia intracraneal, su médico le indicará que lleve a su hijo a la sala de emergencias más cercana. Es posible que a su hijo lo vea un neurólogo pediátrico o a un neurocirujano. Ambos son médicos especialmente capacitados para detectar y tratar los problemas que afectan el cerebro y el sistema nervioso. El médico le hará preguntas sobre la historia clínica de su hijo y sus síntomas. También examinará al niño. Además, se le realizarán pruebas. Pueden incluir lo siguiente:

  • Resonancia magnética o tomografía. Estas pruebas proporcionan imágenes detalladas del cerebro. Se usan para determinar si hay sangrado. Durante la prueba, podría usarse un líquido llamado “medio de contraste” que permite ver el encéfalo y los vasos sanguíneos con más claridad.

  • Angiografía. Esta prueba permite tomar imágenes de los vasos sanguíneos del encéfalo. Durante esta prueba, se inserta un tubo delgado, llamado “catéter” en una arteria o vena que vaya al cerebro. Por el catéter, se envía un medio de contraste, que permite que los vasos sanguíneos se puedan ver con más claridad. Esta prueba también puede realizarse con una resonancia magnética o una tomografía computarizada.

  • Doppler transcraneal. Esta prueba muestra el flujo de sangre a través de los vasos sanguíneos cerebrales. Se emplean ondas sonoras inofensivas de alta frecuencia para generar imágenes del encéfalo y los vasos sanguíneos. Se utiliza para monitorear afecciones persistentes que puedan empeorar la hemorragia.

  • Análisis de sangre. Se realizan análisis de sangre para identificar los factores de riesgo. Los análisis incluyen el recuento de plaquetas y otras pruebas para medir la coagulación de la sangre.

¿Cómo se trata una hemorragia intracraneal?

El tratamiento depende de la causa, del tamaño y de la ubicación del sangrado. También depende de la salud general de su hijo. El tratamiento puede comprender lo siguiente:

  • Observación. El sangrado que no sea abundante se reabsorberá por sí solo. No se necesita cirugía. Es posible que su hijo deba permanecer en observación en el hospital para controlar que no presente síntomas de que la hemorragia empeore.

  • Medicamentos. Podrían administrarle medicamentos para controlar la hemorragia, prevenir convulsiones y controlar la presión arterial.

  • Cirugía. Puede realizarse para extraer sangre atrapada, tratar vasos sanguíneos anormales, extirpar un tumor o quitar el exceso de líquido en el cerebro.

  • Reparación de los vasos sanguíneos anormales del cerebro. Puede implicar cirugía, en la que se liga o extirpa el vaso sanguíneo anormal. Otra opción emplea un catéter, que se usa para introducir un pegamento, una espiral o un globo en el vaso sanguíneo anormal. Esto se realiza a fin de cerrarlo y así ayudar a reducir el riesgo de que continúe el sangrando.

¿Cuáles son los asuntos que hay que abordar a largo plazo?

Cada niño responderá de manera diferente según el tamaño, la causa y la ubicación del sangrado. Algunos niños se pueden recuperar por completo con un tratamiento. En algunos casos, los niños afectados pueden tener problemas neurológicos crónicos. Estos pueden incluir dificultades del aprendizaje, del habla o del movimiento. Algunos pueden llegar a tener convulsiones o epilepsia. En estos casos, se necesitan visitas periódicas de control con el médico. Además, es posible que a su hijo le indiquen cuidados de apoyo como la fonoaudiología (terapia del lenguaje), la fisioterapia o la terapia ocupacional para ayudarlo.

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