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Información de salud

Cómo proteger a su hijo de las hepatitis virales

Una mujer sostiene a un niño pequeño en su falda mientras la proveedora de atención médica se prepara para colocarle una vacuna.

La hepatitis es una inflamación del hígado. La causa de esta inflamación suele ser un virus. La hepatitis puede ser breve (aguda) o puede ser de larga duración (crónica). El efecto de la hepatitis puede intensificarse en personas que tienen otra enfermedad del hígado. Usted puede tomar ciertas medidas para proteger a su hijo y al resto de su familia de la hepatitis viral.

Tipos de hepatitis virales

Existen varios tipos (o cepas) de hepatitis viral. Los más comunes son los siguientes:

  • Virus de la hepatitis A (VHA). Este virus puede propagarse mediante alimentos o agua contaminados. También se puede transmitir directamente de una persona a otra. La hepatitis A se propaga por la mala higiene de las manos y suele transmitirse en guarderías, restaurantes y lugares con instalaciones sanitarias deficientes. Produce síntomas leves parecidos a los de la gripe. En casos poco frecuentes, puede causar una infección grave que produce insuficiencia hepática.

  • Virus de la hepatitis B (VHB). Este virus se transmite por la sangre y los líquidos corporales. Los bebés pueden contraerlo de la madre durante el parto. El virus también se puede trasmitir por medio del contacto con sangre infectada, como al tocar una herida o raspadura abierta. El VHB también puede contagiarse si usted usa un artículo que tiene una cantidad diminuta de sangre de una persona infectada. Esto incluye artículos personales (por ejemplo, cepillos de dientes, cortaúñas, cuchillas de afeitar y aretes). También incluye los cubiertos. Y se puede propagar mediante las agujas que se usan para hacer tatuajes o para drogarse. También puede transmitirse al tener relaciones sexuales sin protección. La hepatitis B suele desaparecer después de producir ciertos síntomas parecidos a los de la gripe. Pero también puede convertirse en un problema crónico que nunca desaparece, especialmente en los niños pequeños. La hepatitis B crónica puede producir la formación de tejido cicatricial en el hígado (cirrosis) con el paso de los años.

  • Virus de la hepatitis C (VHC). Este virus también se transmite por la sangre. Los bebés también pueden contraerlo de la madre durante el parto. Como la hepatitis B, el virus se puede contagiar por medio del contacto con sangre infectada o al tener relaciones sexuales sin protección. En muchos casos, la hepatitis C se convierte en una enfermedad crónica que produce cirrosis varios años o décadas más tarde.

Asegúrese de que su hijo reciba las vacunas

La mejor manera de proteger a su familia de la hepatitis A y B son las vacunas. No existe todavía ninguna vacuna contra la hepatitis C. Las vacunas ayudan al cuerpo a protegerse contra la infección. Cualquier niño que tenga una enfermedad hepática debe vacunarse contra la hepatitis A y B. Y es recomendable que los adultos se vacunen contra la hepatitis A y B. Esto es lo que necesita saber acerca de las vacunas contra la hepatitis:

  • La vacuna contra la hepatitis A se administra después de que el niño haya cumplido 1 año. En los menores de hasta 18 años, la vacuna se administra en 2 inyecciones. Hay un intervalo de 6 meses aproximadamente entre la primera y la segunda. Los mayores de 18 años pueden recibir una vacuna combinada contra la hepatitis A y la B que se administra en 3 dosis durante el transcurso de 6 meses.

  • La vacuna contra la hepatitis B suele administrarse poco después del nacimiento del bebé. Es una vacuna que el niño debe haber recibido obligatoriamente antes de que empiece a ir a la escuela. La vacuna contra la hepatitis B se administra en 3 inyecciones, con un intervalo de varios meses entre cada una. Si una mujer embarazada está infectada, se administra al bebé un medicamento llamado inmunoglobulina de la hepatitis B durante las primeras 12 horas después del parto. A veces se le da a la embarazada un medicamento antiviral contra la hepatitis B durante el embarazo para disminuir el riesgo de transmisión al bebé. Hable con su proveedor de atención médica para saber si esto sería adecuado para usted.

Consejos para prevenir la hepatitis

La hepatitis viral se transmite por contacto con heces o sangre que contiene el virus. Los siguientes consejos lo ayudarán a protegerse a usted mismo y a su familia:

  • Lávese las manos. Tanto los adultos como los niños deben lavarse las manos a menudo, y en todo caso siempre después de usar el baño o cambiar pañales, y antes de preparar alimentos o comerlos. Para lavarse las manos, o lavar las manos de su hijo, frótelas con jabón y agua corriente limpia hasta obtener espuma abundante. Frótelas durante al menos 10 o 15 segundos; luego, enjuáguelas.

  • Tenga cuidado al lavar la ropa. Separe las sábanas, toallas, ropa u otros artículos que estén manchados con sangre o heces y lávelos sin mezclarlos con el resto de la ropa. Use agua caliente.

  • Limpie las superficies de la casa. Lave con lejía diluida en agua todas las superficies de la casa que puedan haber estado en contacto con sangre o heces infectadas. Utilice 1/4 de taza de lejía por cada galón (aprox. 4,5 l) de agua.

  • Tenga cuidado con compartir. Asegúrese de que su hijo sepa que compartir ciertos artículos con otras personas puede ser arriesgado. Estos artículos pueden ser cortaúñas, cuchillas de afeitar, cepillos de dientes o aretes. Asegúrese también de que su hijo sepa que los virus de la hepatitis pueden transmitirse mediante agujas utilizadas para inyectarse drogas o hacer tatuajes.

  • Tenga cuidado cuando viaje. En los países con condiciones deficientes de higiene, el suministro de agua y las frutas y verduras no lavadas pueden transmitir hepatitis A. Antes de viajar, averigüe si la zona está en riesgo de hepatitis A. Si está en una zona de alto riesgo, no coma frutas o verduras crudas y beba solamente agua envasada.

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